Y si me caigo 1000 pues 2000 me pongo de pie. Esta lucha con mi lesión viene hace más de 5 años, años en los que me perdí de mi poder, años en los que perdí mi pasión, temporadas que el fuego en mi interior quería gritar y salir a entrenar como todo un guerrero, pero que mi cuerpo me decía todavía no es hora FALTA. No les puedo describir el sentimiento cuando voy a entrenar y no puedo hacerlo al nivel que me gusta. Sentir que mi mi mente quiere devorar el mundo pero que mi cuerpo todavía me decía, FALTA. Ese sentimiento que sentía era tristeza, esa tristeza que sientes cuando pierdes un ser querido, esa tristeza que sientes cuando sabes que las cosas no van a ir más y te alejas de un ser amado. Pero después te das cuenta que debes pasar por todo eso para conocerte mejor, para valorar mucho mas lo que tuviste, y que esa tristeza la puedes transmutar en pasión… y eso fue lo que hice, transmuté mi lesión en pasión que es mucho más grande y poderosa. Yo tengo un tatuaje que dice: “Todo en mi vida pasa por alguna razón desconocida que en algún momento de esta misma tomara sentido” Y créanme que desde niño me dejó llevar por el destino.